lunes, 17 de diciembre de 2007

Construyamos un puente y vamos al hormiguero


La semana pasada apareció en el NY Times una nota muy interesante sobre la forma en que las colonias de animales funcionan a la manera de un cerebro colectivo.

La onda viene más o menos así:
Iain D. Couzin, investigador de la universidad de Bristol (Reino Unido), se preguntó porqué las hormigas cuando pretenden volver a su "casa" no se atoran a la manera de los seres humanos de las ciudades. Muy por el contrario, los animalejos se desplazan a gran velocidad, aún en estados de superpoblación. Nada que ver con lo que hacemos nosotros en autos, colectivos y peatonales.

Pues parece que esa agilidad no tiene que ver con que ellas tienen seis patas y nosotros sólo dos (piernas, ejem, disculpen señores de la RAE).

Aparentemente, la investigación pertenece a un promisorio campo de la ciencia que cruza la mátemática, la lógica, la física y la biología. El tema es apasionante y pueden leerla en castellano en el siguiente post.

http://axxon.com.ar/not/180/c-1803033.htm

(de paso aprovecho para recomendarles Axxon, que es una página buenísima llena de artículos para pensar y dejar volar la imaginación)

...Quien sabe, tal vez todos los que leemos esto o vemos el programa formamos parte de un pensamiento más amplio, cuyo sentido supera nuestras individualidades.